Carta al Editor

Giorgia Cartes-Bravo

Resumen


A nivel Mundial se han hechos esfuerzos importantes por centrar a las matronas y matrones como esenciales, con el fin de mejorar la calidad de los cuidados maternos y neonatales, acabar con las muertes maternas y neonatales prevenibles y de ese modo lograr el Objetivo 3.1 del Desarrollo Sostenible de la OMS para el año 2030 (Reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos).

 

Este año en particular fue muy especial en este sentido, ya que se publicó el “Reporte sobre el Estado de la Partería en el Mundo 2021” (SoWMy 2021, por sus siglas en inglés), el cual ofrece una base de datos actualizada y un análisis detallado sobre el impacto de las matronas y matrones en los resultados de la salud materna y neonatal, además de la rentabilidad de la inversión en Matronería, y que fue dirigido en conjunto por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la OMS y la Confederación Internacional de Matronas (ICM), y cuyo trabajo es de gran orgullo a nivel mundial, ya que por primera vez contamos con un documento que muestre nuestra realidad como matronería.

 

Fue de hecho en base a este documento, que para la celebración del Día internacional de la Matronería, el 5 de mayo, se usó el lema “Los datos hablan por sí mismos: hay que invertir en las Matronas”, queriendo justamente hacer el énfasis en la importancia para los gobiernos, no solo en el aspecto económico que conlleva el tener un buen nacer, como hito social, sino que al uno evaluar el impacto a largo plazo, la evidencia y estudios muestran claramente una disminución de todas las patologías crónicas que puedan presentarse a futuro, como diabetes, hipertensión, problemas de adaptación, etc. 

 

De hecho, estadísticamente este documento nos señala que si solo contratáramos un 10% de matronas como línea base cada 5 años, lograríamos disminuir en un 22% las muertes maternas, en 23% las muertes neonatales y un 14% las muertes fetales.

 

Lo anterior no es menor, y a nivel nacional la Matronería se ha desarrollado de gran manera, adquiriendo expertiz y competencias para mantener y reducir todos los indicadores materno perinatal, pero además reforzando los esfuerzos a lo solicitado por la OMS de reducir la tasa de cesárea. Este último punto es muy relevante para nosotros, ya que nos compromete a una atención integral de nuestras gestantes, en su acompañamiento, haciendo del parto un momento positivo.

 

Sin embargo, no podemos olvidar que la matronería abarca mucha más acciones, ya que es el pilar fundamental en la salud sexual y salud reproductiva de la mujer, neonato y la familia, al ser los profesionales que estamos presentes en todo el cuidado del ciclo vital de la mujer, en su adolescencia, planificación familiar, en el preconcepcional y prenatal, durante el proceso de parto y postparto, el climaterio, y en la prevención y control de ITS/VIH, sin dejar de lado todo el proceso de lactancia y los cuidados que le otorgamos al recién nacido dentro de los primeros 27 días de nacimiento.

 

Por todo esto, el nombramiento de la Dirección Nacional de Matronería en 2020, marca un hito importante para nuestro país y para la Matronería en el mundo, ya que fuimos el primer país latinoamericano y el tercero en el mundo según la ICM, reflejo del compromiso adquirido por nuestro país con la OMS al crear este puesto de liderazgo en el Ministerio de Salud en pos de avanzar en los objetivos nacionales e internacionales.

 

Así, durante esta pandemia hemos hecho esfuerzos importantes en mantener todas las prestaciones en los diferentes niveles de atención, aun cuando hemos evidenciado la falta de recurso humano para lograr las coberturas y mantenerlas, ya que muchas se vieron afectadas, como le ocurrió a la cobertura de PAP, donde sabemos que esto tendrá implicancias en un aumento en los canceres pre-invasores, y así un sinfín de otros procesos.

 

Y aunque todavía tenemos muchos desafíos para mejorar en cuanto a infraestructura y recurso humano, es importante seguir creciendo, capacitándose, adquiriendo las competencias tanto en lo clínico como en la gestión, ya que somos nosotros, la Matronería, la que debe seguir salvaguardando los derechos sexuales y reproductivos, y mantener el trato y acompañamiento respetuoso en el parto para alcanzar una atención de calidad para nuestra población.


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DOI: https://doi.org/10.22370/rev.mat.2.2021.2836

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