El rostro humano de las instituciones culturales y de las artes visuales (América Latina, siglos XIX y XX)

2022-05-15

Desde la segunda mitad del siglo XX, las Ciencias Sociales y las Humanidades emplearon una “interpretación aterrizada” del concepto de cultura. Esta noción dejó de concebirse como imaginarios desconectados de su contexto y se leyó en clave de comportamientos, de interacciones sociales, de instituciones abiertas al cambio, es decir, como prácticas culturales[1]. Se abrió desde entonces una versión antropologizada de la cultura que sentó las bases del giro cultural desplegado desde la década de 1980 (Jameson, 1998). La cultura se tornó objeto privilegiado de estudio, como así mismo, marco teórico y metodológico. En el centro de las prácticas culturales se reposicionó al sujeto, en tanto agente activo capaz de reinterpretar las estructuras y los contextos. La historiografía se nutrió de esta discusión y experimentó su propio giro cultural, explorando los modos en que las personas significaban y performaban sus contextos a partir de reinterpretaciones continuas.[2]

En este escenario, en que las prácticas culturales son concebidas como acontecimientos y productos cargados de significados para sus participantes, se torna necesario poner énfasis en el papel de sus agentes. Por ello, este dossier, El rostro humano de las instituciones culturales y de las artes visuales (América Latina, siglos XIX y XX) problematiza el papel de actores singulares en su contexto de producción y reproducción cultural. El requisito de acentuar el “rostro humano”, invita a pensar la cultura desde el ángulo de algún actor o actriz en singular, para examinar determinadas prácticas culturales a una escala de tamaño natural. En especial, se invita a la comunidad a presentar contribuciones que se detengan en las historias y trayectos personales de quienes se desenvolvieron y (re)significaron dos tipos de prácticas culturales en el contexto latinoamericano de los siglos XIX y XX: las denominadas “instituciones culturales” (educativas, artísticas, archivísticas, patrimoniales) y las artes visuales. Es decir, el dossier busca congregar trabajos que apuesten por una historia cultural de la cultura. Se espera que los trabajos aborden trayectorias personales que contribuyeron, en ciertos momentos, a dar sentido o a repensar distintos aspectos de la institucionalidad cultural o de las artes visuales en América Latina contemporánea.

Referencias

Clifford, J. 2001. Dilemas de la cultura. Antropología, literatura y arte en la perspectiva posmoderna. Gedisa: Barcelona.

Geertz, C. 1973. The interpretation of cultures. New York: Basic Books.

Jameson, F. 1998. The cultural turn: Selected writings on the postmodern, 1983-1998. New York; London: Verso.

[1] Clifford Geertz (1973) conceptualizó la cultura precisamente como un sistema de significados que las distintas sociedades corporizan en símbolos, emplean, transmiten y reciben creativamente.

[2] Como subrayó el historiador y antropólogo James Clifford (2001: 24), en un mundo global, de interacción compleja de culturas, las ciencias sociales y la historia debieron examinar el modo en que el sujeto se apropia genuinamente de este universo de significados disímiles que está frente a él.